La Boda de Cristina y Pablo

por Cris

¡Nos escribe Cris para compartir con vosotras su preciosa y elegante boda en la que no falta un detalle! ¡No te la pierdas!

Pablo y yo nos conocimos en Santander una noche de verano del 2011. Los dos somos de Cantabria, pero yo vivía en Valencia ya que estudiaba mi carrera allí (soy veterinaria) así que comenzamos nuestra relación a distancia. Luego nos mudamos a Dinamarca ya que Pablo debía de terminar sus estudios allí (él es ingeniero industrial). Después de nuestra aventura en Dinamarca, nos mudamos a Londres donde vivimos durante casi 6 años antes de casarnos el año pasado (3 de agosto 2019). Pablo me pidió matrimonio en Julio de 2018 en Cuba, durante una cena romántica a la luz de las velas con violinista en directo en un pantalán precioso.

 

UNA PRECIOSA BODA DE TARDE

La ceremonia se celebró en el Santuario de Nuestra señora de las Caldas, en Cantabria. Y la finca, donde se celebraron tanto el cóctel como la cena, fue La Casona de Las Fraguas, Cantabria. Contamos desde el principio con las wedding planner Sandra y Sheila de Bodas Rock & Love que nos facilitaron todo ya que nosotros vivíamos en Londres. Si hay una cosa que aconsejo mucho es la ayuda de una buena wedding planner, especialmente si eres una persona ocupada o vives fuera, nosotros estuvimos encantados con el resultado. Ellas se encargaron de toda la decoración y organización de la boda. Nosotros les dijimos los que queríamos y nos gustaría y ellas lo hicieron realidad. ¡Son unas cracks!

 

DOS VESTIDOS IMPRESIONANTES

Yo llevé dos vestidos, el de la ceremonia fue de Pronovias, quería algo elegante y en corte sirena, con detalles de encaje y larga botonera en la espalda, acompañado por una tiara que conseguí en Londres. Para el baile tenía claro que quería cambiarme de vestido ya que para mí era muy importante que tuviese vuelo y movimiento para poder bailar sin parar. El segundo vestido me lo hizo a medida el atelier Mercedes Giraut en Bilbao.

Los zapatos fueron unas sandalias de tacón glitter en tonos champagne de Jimmy Choo. Los pendientes fueron un regalo de mi hermana María, hechos a medida en Joyerías Suarez y compuestos por oro blanco, diamantes y amatistas. El pelo lo llevé recogido en un moño bajo para la ceremonia, y luego semi recogido para el baile para darle un toque diferente. De las flores se encargó la floristería Catalpas, y el ramo estuvo compuesto por rosas y peonias. Sandra y Sheila de Rock&Love fueron las encargadas de elegir mi ramo junto con Gloria de Catalpas. Yo no supe cómo sería hasta el día de la boda, ¡confié ciegamente en ellas!

Pablo fue vestido de chaqué de Canali, adquirido en Ramiro Díaz, Santander. La corbata de Dolce & Gabbana y los zapatos de Ermenegildo Zegna. Todo ello fue regalo de bodas de sus padres. El reloj, Bulgari, fue el regalo de la pedida.

La madrina llevo un vestido de Marfil Barcelona en tonos nude con pedrería. Mi madre llevo un vestido rojo hecho a medida en el atelier Alicia Rueda en Bilbao, y mi hermana (la invitada más especial a la que le di el ramo) también llevó un elegante vestido hecho a medida por la diseñadora Alicia Rueda, en azul.

Las invitaciones fueron un regalo de bodas de David, el primo (casi hermano) de Pablo, diseñadas por él mismo en su empresa Blanco y en Botella, en Valladolid. Optamos por algo sencillo y elegante donde destacaba el estamping dorado de una hoja.

Del regalo de las invitadas se encargó la madrina, que escogio unos exclusivos bombones de la confitería Maro Valles de Valladolid.

 

EL BAILE ¡CON SALTO INCLUIDO!

Abrimos el baile con la coreografía de Dirty Dancing, ¡con salto incluido! Yo tenía claro que el baile debía ser especial así que, nos decantamos por un clásico, ‘The time of my life’.

De la tarta y recena se encargó La Boutique de las tartas, de la música Amazing deejays y de la iluminación Sonort audiovisual. Los fotógrafos fueron Padilla & Rigau, de Barcelona.

Yo escogí tener 5 damas de honor, mis mejores amigas de la universidad, que llevaron vestidos en tonos rosa empolvado. También pusimos un neón rosa con el hashtag #allin (All in) que significa ‘ir con todo’, ‘estar enteramente comprometidos’.

 

LA LUNA DE MIEL SORPRESA HASTA EL DÍA DE LA BODA

La luna de miel fue sorpresa ya que no supimos dónde nos iríamos hasta el mismo día de la boda cuando, tras cortar la tarta, mis padres nos entregaron un sobre con los destinos elegidos: Hong Kong, Singapur y Bali. Este fue su regalo de bodas.

 

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